Además,
participan en esta grabación, músicos de La Serena
de generaciones posteriores y nos acompañan siete destacados
músicos invitados.
Más
allá de la consecución del objetivo de grabar un disco,
dedicado al maestro Jorge Peña Hen, este trabajo ha significado
el privilegio de adentrarme en las partituras, en las ideas músicales,
en su caligrafía, en su historia de hombre joven, soñador
e innovador, que abrió nuevos horizontes a nuestras vidas,
y nos permitió conocer este mundo desconocido de la música,
como un gusto, una pasión e incluso, como una forma de vida.
Un sueño cuarenta años dormido podríamos llamar
a este concierto con algunas de las obras representativas, conocidas
y desconocidas de Jorge Peña Hen.
Los
ensayos de antaño, más de cuarenta años atrás,
fueron realizados en señorial mansión, con patios
de interior, jardines de magnolios, cerámicas españolas,
fierro forjado, puertas y ventanas en exquisito pino oregón
que parecían llegar hasta el cielo. techos altos de mansión
centenaria, sostenían lámparas de cristales que refractaban
la luz, en delicados mosaicos de colores, que se posaban sobre los
niños como delicada bendición. Entre risas, carreras,
inocencia, tierna niñez de principes y princesas, todos igualados
por la música. Eso vivimos y compartimos con el maestro.
No es una fábula o un cuento. Así fue entonces.
El
sol se filtraba por los ventanales y daba un aspecto dorado a toda
la orquesta de niños, que sin detenerse por nada en su sano
afán, parecía zambullirse completa en esas olas de
sonaridades, en los que parecían cuentos musicales narrados
por Bach, Beethoven o Vivaldi.
Ese
es el sentimiento, el sonido que hemos querido plasmar en este trabajo,
es el sonido con elque hemos querido recuperar la figura musical
de don Jorge Peña Hen:
"...Maestro,
bienvenido de regreso a la música"
Guillermo
Milla |